Las primeras proyecciones en público de la película son aquí en Cuba. Sobreviviente cuenta la historia de Tonatiuh (Humberto Busto), un chavo defeño hasta el full de dudas existenciales. Magaña narra su historia regodeado de anarquía cronológica de eventos. Con balanceos en el tiempo nos muestra a su protagonista, enamorado de Adela (Daniela Schmidt), sumido en altibajos emocionales y resistiendo: "Creo que en la película se piensa en las cosas que se mueven entre la vida y la muerte", dice el director en entrevista.
Para la presentación a la prensa de la película llegaron a La Habana también los protagonistas Humberto Busto y Adela Schimdt. Ambos actores y Magaña han puesto el acento en que esta producción es de origen independiente, hecha por amigos. "Cuando mencionamos Sobreviviente hablamos de cine independiente –comenta Magaña–, es algo que tardó mucho tiempo en gestarse, pero finalmente nos dio esa libertad de la que estamos muy orgullosos".
La libertad de la que habla el joven cineasta, formado en el terreno del documental, es aquella que les concede el hecho de haber sacado este proyecto casi por cuenta propia. Porque en México, como dice Schmidt, los apoyos institucionales no son suficientes "y la mayoría de los proyectos han sido apoyados por la iniciativa privada". En principio Sobreviviente fue rechazada por Imcine, aclara Magaña, sin embargo "ha dado los resultados que no consiguieron aquellas que sí tuvieron ese apoyo". El rodaje tuvo un costo de 127 mil pesos. El cineasta mexicano está seguro de que "traemos si no el más barato, uno de los largometrajes más económicos en todo este festival".
Sobreviviente está invitado al Festival de Cine Independiente de Nueva York. Habrá que ver qué suerte tiene, sobre todo con ese desbordante humor muy chilango que exhibe. Parece que sólo en México se asimila por completo semejante humor. A veces a los cubanos se les va el chascarrillo de doble sentido como agua por las manos. Magaña cree que "aunque quizás no entienden todo, sí logran asimilar ciertos chistes".
Algunos periodistas han cuestionado a Schmidt, Magaña y Busto, sobre cómo se inscribe este filme en el contexto del 'nuevo cine mexicano' (sic), con el referente obligado hoy en día de Amores perros . La verdad es que la pregunta no encontró respuesta.
Quizás como dice Humberto Busto, no hay punto de comparación: "Son películas totalmente distintas, con objetivos diferentes...".
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